Desnudando la edición especial de Dark Souls III

Muy pocos podían haberse imaginado en 2009 que Demon’s Souls, un humilde proyecto japonés en el que no confiaba ni Sony, la propia compañía que lo había encargado, acabaría convirtiéndose en un fenómeno multimillonario. Su última encarnación, Dark Souls III, llega hoy a las tiendas, acompañada por una de esas ostentosas ediciones limitadas para coleccionistas que sólo pueden permitirse las vacas sagradas del mundillo.

Con motivo del punto y final de la trilogía, esta caja supone una celebración de la comunidad de fans que ha conseguido labrarse, una de las más apasionadas y activas de la actualidad. Se entiende, pues, el mimo que From Software y Bandai Namco han depositado en el producto y también que las reservas se hayan agotado meses antes del lanzamiento.

El juego viene presentado en una preciosa caja metálica con un diseño en relieve de aspecto envejecido. Dentro se incluye también un segundo disco con la banda sonora y un folleto promocional con 1.500 puntos para canjear en la tienda de merchandising de Bandai Namco, bastante similar al antiguo Club Nintendo. Queda hueco para guardar la miniguía de iniciación, un manual de instrucciones glorificado que explica algunos conceptos básicos y ofrece algunos consejos, nada de interés excepto para los recién llegados.

Punkis y moteros se pirrarán por los tres parches de tela, de esos que se planchan para quedar adheridos a las cazadoras. Incluyen diseños icónicos de la saga bordados en hilo: la socorrida hoguera, un frasco de estus y el sol de Solaire of Astora junto a su famosa frase “praise the sun”, homenajeada hasta la saciedad en mil memes.

Un elemento que no podía faltar es el mapa de turno, en esta ocasión impreso en tela. Fiel al diseño críptico del juego, donde las indicaciones brillan por su ausencia, se trata de un mapa sin nombres ni lugares, así que en realidad más que un mapa propiamente dicho es una ilustración del mundo de Lothric bastante apañada para enmarcar.

Pasando a palabras mayores, Dark Souls: The Art of the Trilogy es un libro de arte bastante completo que recopila algunos de los diseños más destacados de la serie. Son algo más de 160 páginas de armaduras, abominaciones y paisajes tenebrosos marca de la casa impresos a color a tamaño enciclopedia.

La pieza más voluminosa del pack es una estatua de 25 cm de altura del Caballero Rojo, esculpida en PVC y pintada a mano. El modelado del personaje es estupendo y el color aún mejor, con las partes de la armadura pintadas con un efecto metalizado muy convincente y los ropajes plasmados en un material más flexible. Los sables de la figura tienen truco: para poder colocarlos en las manos del personaje hay que desmontar su pomo, nunca a presión. Como en cualquier partida de Dark Souls, también aquí el impetuoso encontrará su perdición si intenta resolver el problema por medio de la fuerza bruta.

Iván Rosique González
Santomera, Murcia (1985). Licenciado en Periodismo por la Universidad Católica de Murcia. Se incorporó a 'La Verdad' en 2009. Es redactor. Anteriormente en Meristation, Hardgame2 y PSMotion. Un día su padre se presentó en casa con una Atari y desde entonces perdió un hijo. A veces sueña que SEGA todavía hace consolas y al despertar llora con amargura.
Top