Wii U fallece a los tres años de edad

La de Leonard Cohen no es la única muerte que ha quedado registrada en la Wikipedia esta jornada. Hoy, viernes 12 de noviembre, ha sido el último día de producción de Wii U. Tras el anuncio de Switch, Nintendo ha decidido tirar la toalla y abandonar definitivamente la fabricación de su anterior consola de sobremesa. Las últimas unidades que unos chinos vestidos con mono blanco metan hoy en las cajas antes de irse a cenar serán las últimas que lleguen a las tiendas.

Aunque es triste decirle adiós cuando aún no ha cumplido cuatro años en el mercado, la de Wii U ha sido una muerte anunciada. Anunciada por cifras de ventas demoledoras que han supuesto un duro varapalo para la compañía de Kioto. Con unas 14 millones de unidades vendidas, Wii U apenas ha sobrepasado el 10% de penetración de su antecesora. Ha vendido incluso menos que GameCube (21 millones) y Nintendo 64 (32 millones), dos máquinas que ya en su época fueron consideradas un relativo fracaso.

A pesar de las noches en vela que ha causado a los accionistas de Nintendo y las cajas sin vender que se amontonan en las estanterías de los comercios, no estoy seguro de que Wii U vaya a pasar a la historia como un paso en falso. Como Dreamcast, la veo más como una incomprendida que en el futuro será muy buscada en tiendas de segunda mano por coleccionistas ávidos de disfrutar de un catálogo trufado joyas del calibre de Bayonetta 2, SplatoonThe Wonderful 101Donkey Kong Country: Tropical Freeze o Mario Kart 8.

El lanzamiento de The Legend of Zelda: Breath of the Wild el año que viene supondrá un punto de inflexión para Nintendo. La última aventura de Link será a la vez el canto de cisne de Wii U y el primer petardazo de Switch. Un juego con el que la casa de Mario dará el relevo a su nueva apuesta: una consola que será a la vez portátil y de sobremesa. Un movimiento que es difícil no ver como apostarlo todo a una última carta.

Iván Rosique González
Santomera, Murcia (1985). Licenciado en Periodismo por la Universidad Católica de Murcia. Se incorporó a 'La Verdad' en 2009. Es redactor. Anteriormente en Meristation, Hardgame2 y PSMotion. Un día su padre se presentó en casa con una Atari y desde entonces perdió un hijo. A veces sueña que SEGA todavía hace consolas y al despertar llora con amargura.
Top