Vacaciones en Crystal Lake

Friday the 13th: The GameEs domingo y se nota en los servidores del juego, algo más cargados que de costumbre. No es Friday the 13th: The Game (en adelante Viernes 13, por aquello de la familiaridad) un título especialmente exigente en ese aspecto. Con una línea normalita se desenvuelve de forma óptima, sin apenas problemas de lag, aunque hay días menos afortunados donde un ping moderadamente alto puede convertirse en un problema.

Mientras carga la partida, los nombres de mis compañeros de partida escritos en cirílico ya me adelantan que no van a ser muchachos de Murcia ni de Albacete, precisamente. “Habrá que confiar en los gestos y en el sentido común”, razono, descartando el entendimiento verbal con mis compañeros de partida. Somos un grupo de alegres campistas adolescentes y nuestro objetivo es sobrevivir al asedio de Jason, el conocido asesino de la máscara de hockey, que está controlado por un octavo jugador, durante los aproximadamente 20 minutos que suelen durar las partidas.

Esta premisa, muy sencilla y atractiva para los fans del cine de terror, se basa en la exploración de los mapas y el uso creativo de distintas herramientas. Por ejemplo, los jugadores son libres de esconderse del villano, tenderle trampas o incluso intentar un ataque frontal a escopetazo limpio (una opción válida pero condenada al fracaso, puesto que Jason es esencialmente inmortal y tan solo se le puede detener temporalmente). No bastará con esquivar a la muerte, también será necesario colaborar para abrir una vía de escape: reparar las líneas telefónicas para pedir ayuda a la policía, encontrar las piezas necesarias para arreglar un coche, etc.

Al asesino, por su parte, le toca la parte más divertida: encontrar y liquidar a los demás jugadores, empleando numerosos poderes sobrenaturales y ejecuciones generosas en hemoglobina.

Los problemas propios del multijugador asimétrico no tardan en aflorar. Viernes 13 se basa en la cooperación y para que todo ruede es necesario que todos los miembros de la partida cumplan su parte con cierto compromiso, una condición que incumple esta pandilla del Este con la que me ha tocado compartir sufrimiento. Como las últimas secuelas de la franquicia cinematográfica, los buenos de Dimitri, Vladimir y compañía se toman la partida a guasa y rápidamente degenera en un sinsentido.

Armado con una escopeta, Dimitri la emprende a tiros con otros compañeros humanos, mientras que Vladimir se niega a cumplir con su papel de Jason y se dedica a hacer el tonto entre las cabañas del Campamento de Crystal Lake en lugar de asediar a los demás jugadores. En un determinado momento me quedo rondando a Vladimir, que no hace nada por acabar conmigo. Irritado, cojo un hacha y se lo clavo en la cabeza. Por algún motivo, Dimitri se siente en la obligación de vengar el honor del peor Jason de la historia y me apuñala gratuitamente. Fin de la partida.

No todas mis experiencias con Viernes 13 han sido así de desalentadoras, pero este ejemplo ilustra perfectamente qué tipo de juego es y el tipo de problemas que surgen demasiado a menudo.

Friday the 13th: The Game

Un desarrollo en progreso

La propuesta de Gun Media ha tenido uno de esos desarrollos abiertos que tan de moda están últimamente. Fue anunciado como Summer Camp y la buena recepción hizo que el equipo consiguiera la licencia oficial de la serie, junto a la incorporación de algunos creadores muy ligados a ella, como el técnico de efectos especiales Tom Savini.

Con este empujón consiguió financiarse exitosamente a través de Kickstarter y estuvo gestándose durante algunos meses en el programa early access de Steam hasta su lanzamiento oficial el pasado 26 de mayo. Desde entonces han llegado algunas actualizaciones importantes y más que seguirán llegando al menos hasta Halloween, fecha de lanzamiento de una edición física para PC, PS4 y Xbox One.

Lejos de usar la licencia como un reclamo, el juego desempaña con gusto un papel de carta de amor a Viernes 13. Recupera la banda sonora original, plasma su atmósfera ochentera con acierto y recrea los escenarios más representativos de las películas y los distintos diseños de Jason desde el nacimiento del personaje, tal y como pasó a la posteridad, con la segunda entrega.

Amor no le falta, pero sí algo de contenido, un punto negro que el equipo de desarrollo está trabajando poco a poco en solucionar. Junto a diversas ampliaciones gratuitas se espera la llegada de una gran actualización que incorpore una campaña para un jugador. En principio este modo historia iba a llegar en verano, pero a mediados de agosto sigue sin haber fecha así que probablemente su llegada coincida con el relanzamiento del juego en octubre.

Friday the 13th: The Game

Veredicto

Es complicado valorar un juego como Viernes 13, porque es tan bueno como los compañeros con los que te toque jugar. Es un producto que se limita a ofrecer a los jugadores una serie de herramientas y confía en que las usen para llevar a cabo partidas divertidas y variadas. La dura realidad es que no todo el mundo está dispuesto a colaborar para pasarlo bien y muchos prefieren echarse unas risas haciendo el burro en lugar de jugarlo como ha sido diseñado. Cuando el juego funciona, es divertido, en ocasiones incluso memorable. Cuando no funciona, es terrible.

Tampoco ayuda la falta de contenido. Esto, unido a algunos bugs e inconsistencias técnicas, crea la sensación de que a Viernes 13 aún le queda bastante camino por recorrer, por prometedores que sean sus primeros pasos, y no será hasta otoño cuando verdaderamente empiece a lucir como un producto finalizado.

valoracion 3/5

Iván Rosique González
Santomera, Murcia (1985). Licenciado en Periodismo por la Universidad Católica de Murcia. Se incorporó a 'La Verdad' en 2009. Es redactor. Anteriormente en Meristation, Hardgame2 y PSMotion. Un día su padre se presentó en casa con una Atari y desde entonces perdió un hijo. A veces sueña que SEGA todavía hace consolas y al despertar llora con amargura.
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