Cruz de katanas por una mujer

Tras Hard Reset (recientemente relanzado en versión Redux) y resucitar Shadow Warrior con una reinvención completa del clásico de 1997, el estudio polaco Flying Wild Hog ha conseguido labrarse una sólida reputación dentro de los defensores de devolver los shooters en primera persona a sus raíces noventeras. Tras los dos citados y otras joyas como el reciente Doom y los dos Wolfenstein de Machine Games, podemos

La rebelión de las máquinas

Puede que a los más jovenzuelos les sorprenda, pero antes de ser domesticado por las concesiones en pos de la accesibilidad (y comerciabilidad), el género de los shooters en primera persona era un territorio indómito no apto para cobardes. Antes de que el éxito de Call of Duty y Halo convirtieran en convenciones sacrilegios la regeneración de vida automática, la asistencia de apuntado y los

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